El primer día que empecé a
escribir en mi blog, pensé que no me iba a servir para nada. Hoy reconozco todo
lo contrario. Mi asombro fue que me encantaba escribir, me enganchaba preparar
entradas para ver las reacciones que pudieran tener; me gustaba mucho pensar que lo que yo iba
hacer o decir iba a llegar hasta cualquier persona de cualquier sitio. No hay
barreras y esto es apasionante.
Tengo total libertad,
nadie que me dicte, que me diga cómo debo pensar; pero, claro está, tienes que cuidar todo lo
que escribes porque cualquier persona que quiera saber de ti, puede buscar y encontrarte.
Quiero cerrar este blog, pero quiero hacerlo bien, de la mejor manera que
conozco. Así que me despido de él como
de un buen amigo; un amigo al que le
cuentas tus cosas, tus inquietudes, le confiesas ciertos miedos y realmente
hablas e interactúas con él.
Sí, digo sí, ha sido una satisfactoria sensación
escribirte, ver cómo tus visitas aumentaban poco a poco. Y lo mejor ha sido ver
como yo junto a ti, he crecido; porque sí, ahora
he crecido como persona y he adquirido una habilidad nueva; a partir de ahora soy blogger y la verdad es
que me gusta un montón.
Me alegro de haber tenido
que realizar esta tarea en la asignatura de Habilidades Comunicativas.
¡Gracias!
Pedro García Martínez


